El sector vitivinícola, uno de los motores económicos de la región, se ha convertido en el gran protagonista en dos citas imprescindibles del sector, WineMad y Vinoble, celebrados esta primavera en Madrid y Jerez de la Frontera, respectivamente.
Por un lado, Ifema celebraba, a finales de mayo, la primera edición de WINEMAD con el propósito estratégico de estrechar alianzas comerciales entre bodegas productoras, distribuidores y representantes del canal Horeca.
El salón congregó a más de 200 bodegas expositoras y 3.300 visitantes profesionales. Con más de 900 reuniones de negocio entre productores y agentes de distribución, el dato refleja el interés de las bodegas por diversificar sus canales de venta.
Durante su intervención en el acto de apertura, el director Gerardo Correas, explicó que la feria “no nace para ser una feria más del vino, sino un espacio donde se creen alianzas y relaciones útiles para el sector”. Añadió que el objetivo es consolidar Madrid como “un punto de referencia internacional para el vino, la gastronomía y el negocio”. Por su parte, Pedro Cerezuela, subdirector general de Industrias Agroalimentarias de la Junta de Andalucía, recordó la tradición vitivinícola andaluza y la relevancia de sus ocho denominaciones de origen dentro del panorama nacional. El espacio Share Experience acogió catas y mesas redondas de vinos tradicionales andaluces, con la participación de las principales Denominaciones de Origen (DOPs) de la región.
La otra cita del vino tuvo lugar en Jerez de la Frontera, con la celebración de una nueva edición de Vinoble 2026, que reforzó la relación entre el vino y la gastronomía con una nueva edición del espacio enogastronómico Gusto del Sur, ubicado en el Patio del Molino del Alcázar. La iniciativa busca consolidar la cocina como uno de los grandes atractivos del certamen. Durante estos días, chefs, sumilleres, productores y expertos han participado en catas, degustaciones y maridajes orientados a la excelencia agroalimentaria andaluza y a su vínculo con los vinos nobles. Entre las propuestas, destacaron las experiencias gastronómicas diseñadas por restaurantes jerezanos como LÚ Cocina y Alma, Mantúa y La Carboná, con unas degustaciones donde el vino tuvo un papel protagonista dentro de cada propuesta culinaria. El programa dedicó también espacio para algunos de los productos más reconocidos de la gastronomía andaluza, como el caviar de Riofrío, jamón de los Pedroches o el atún rojo de almadraba.